Semana 2

By entrepreneur

La semana empezo bien. Teniamos una junta con un cliente, que al parecer, traia unos proyectos muy chidos. Era un cliente que nosotros sabiamos que maneja mucha lana, y tiene clientes muy fuertes, y estabamos muy emocionados.

En la junta nos menciono 2 proyectos. Uno en los que tendriamos que implantar un ERP, y otro que era un proyecto muy grande de desarrollo. Despues de unas 2 horas de junta, y una vez que entendimos exactamente lo que queria, nos fuimos muy contentitos. Primero ibamos a hacer el proyecto del ERP, pero habia un problema… Nosotros no sabiamos NADA del ERP que necesitaban implantar, pero eso no nos iba a detener en nuestra primera chambita.

Inmediatamente empezamos a contactar a toda la gente que sabiamos que nos podria ayudar para lograr este trabajo, y encontramos a 2 personas. Cada quien con mucha experiencia en un ERP diferente, pero eso solo nos puso mas contentos, porque podiamos ofrecerle las 2 opciones al cliente, pero aun no sabiamos en el pedo que nos estabamos metiendo…

El siguiente dia nos la pasamos haciendo la presentacion de la nueva opcion de ERP para el cliente. El chavo que nos iba a echar la mano hizo una presentacion bien chida, y se la mostramos al cliente, y quedo muy impresionado. Nos pidio que le mandaramos una cotizacion con las 2 opciones lo mas pronto posible. La primera opcion no tenia pierde, el cliente solo tenia que contestar un cuestionario para tener la informacion pertinente para generar una cotizacion, y la enviamos ese mismo dia. Le segunda opcion presentaba mas problemas…

Los consultores nos estaban cobrando MUCHO dinero. Y no estoy hablando de cualquier cosa, se estaban saliendo del presupuesto en un 300%. Ademas, no nos podian dar factura, y que le hicieramos como quisieramos. Se empezo a poner fea la cosa.

Toda esa semana estuvimos entre el cliente, y los muchachos careros. Tuvimos que recurrir con un contador, para que nos asesorara sobre como manejar esta situacion de la factura, tambien hablamos con un abogado y con un notario, porque ibamos a necesitar firmar contratos con penalizaciones y crear una sociedad civil (como recomendacion del contador, por cuestiones con hacienda). Estabamos empezando a jugar a ser ninios grandes, y la cosa no pintaba muy bien, teniamos muchos problemas que podian llegar a afectarnos mucho.

Volvimos a hablar con los careros, y logramos bajar esos 300% extra que nos cobraban. Tambien, logramos convencerlos de firmar un contrato comprometiendose con el trabajo, Y aceptaron absorber la mayor parte del IVA que nos iba a generar el hecho de no darnos factura. Todo iba mejorando. Entregamos la cotizacion con el cliente, y solo esperabamos lo mejor.

Pero habia un problema. Un problema que nos podia hundir: los careros necesitaban 3 personas para la implementacion, y uno de hechos, lo habian asignado a una ciudad lejana para un proyecto que duraba 4 meses. Empezaron a dudar sobre si la implementacion iba a poder realizarse exitosamente, y volvimos a hablar con un abogado. Despues de una sesion juridica de unas 2 horas, decidimos que lo mejor era cancelar la opcion de los careros. Era demasiado riesgoso.

Para este punto (casi al final de la segunda semana) seguiamos sin recibir el cuestionario. Eso no era una buena senial… Sin ese cuestionario, no podiamos hacer nada. Hablabamos casi a diario con el cliente, hasta el punto del hartazgo, pero nunca lo mando, y nos empezamos a preocupar.

Para ese entonces, uno de los fundadores (je) se le habia ocurrido una idea MUY buena. Empezar a ofrecer servicios con software libre. Identificamos nuestro publico objetivo, nos pusimos de acuerdo en los precios, e hicimos una presentacion pocamadre para empezar a vender la idea de este sistema. Poco sabiamos que esa decision iba a definir nuestras proximas 2 semanas de trabajo. OJO: no ibamos a vender el sistema, vendiamos la instalacion, configuracion y soporte del mismo, para que no vayan a brincar los puristas del software libre

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